Como amante de los felinos, sabes que la arena se encuentra entre los elementos indispensables que todo gato necesita. Aunque hoy dispones en el mercado de un sinfín de tipos de arena, con formas, composición, y características para todos los gustos, hace apenas 70 años, la arena para gatos, tal como la conocemos ahora, era un sueño impensable. Hasta 1947, la gente dejaba a sus gatos salir fuera a hacer sus necesidades, y cuando el clima era tan malo que el gato no quería salir, improvisaban areneros con tierra de la calle o ceniza (hollín). Ten en cuenta que en aquel entonces, no se esterilizaban los gatos como ahora y por tanto, no hablamos ya sólo de eliminaciones normales, sino de marcaje de machos y hembras, que aún hoy, si tenemos la suerte de que un gato que marca utilice el arenero, desde luego las propiedades que debería tener una arena para absorber ese olor, serían milagrosas.

Imagina lo que sería el día a día con gatos en esas condiciones y con hollín en lugar de arena ….

Descubriendo una necesidad

Era ser una vez, en Cassopolis, Michigan, (EE.UU) vivía un joven llamado H. Edward Lowe que trabajaba en la empresa de materiales de construcción de su padre, Un frío día de enero en 1947, su vecina, la Señora Draper, una gatera de la época, le pidió ayuda. Tenía un montón de arena en su propio patio, que utilizaba para rellenar la bandeja de arena de su gato. Como estaba congelada le pidió a Lowe si podía darle arena de su patio para que la usaran sus gatos, ya que debido al mal tiempo, no querían salir a hacer sus necesidades fuera. Lowe intentó contentar a su vecina, pero su pila de arena estaba totalmente congelada por el frío y le fue imposible extraerla. En vez de darse por vencido, pensó que quizás unos minerales de arcilla, llamados Fuller’s Earth (gránulos de arcilla secados al horno) que su familia vendía para absorber grasa y aceite en talleres mecánicos y fábricas, la ayudarían ya que sabía que eran capaces de absorber su peso en agua.

Tras probar esa nueva arena, la Señora Draper quedó encantada, ya que se absorbía rápidamente y concentraba menor el olor a amoniaco,  por lo que le pidió más.

Monetizando una idea

En vista del éxito con su vecina, Lowe decidió vender la arcilla, la empaquetó en bolsas de 5 libras y la llamó «Kitty Litter». Acudió a una tienda de mascotas local con intención de venderla a 69 centavos. El dueño de la tienda se negó, explicándole que no se vendería porque la arena de la calle era mucho más barata. Lowe insistió y le dijo que la regalara gratis hasta que la gente estuviera dispuesta a pagarla.

Kitty Litter fue un éxito y Lowe recorrió el país vendiendo Kitty Litter. Incluso limpió cajas en exposiciones de gatos para poder demostrar su producto.

Creando un imperio

Una vez validada la idea, con gran aceptación por los amantes de los gatos, fundó «Edward Lowe Industries» y creó «Tidy Cat cat box filler» en 1964. En 1990, «Edward Lowe Industries» se convirtió en el principal productor de arena para gatos del país. En los últimos años de Lowe’s, decidió que la mejor manera para que su negocio continuara después de su muerte era entregarle la empresa a un equipo de administración financiado por capitalistas de riesgo de Nueva York y Chicago. La venta se realizó en 1990, y la compañía pasó a llamarse «Golden Cat Corporation» Lowe se mantuvo como accionista y director. La venta fue estimada por The New York Times en  200 millones de dólares. Después de su muerte, «Golden Cat Corporation» fue vendida a «Ralston Purina».

 

 

 

Hoy en día, aunque la competencia y la diversidad en marcas de arena es abrumadora, Kitty Litter sigue disponible y podemos disfrutar de ella en todo el mundo.

Nacimiento de un nuevo concepto de vida con gatos

El descubrimiento de la arena para gatos, hizo posible que pudieran vivir exclusivamente en el interior de las viviendas, lo que mejoró considerablemente tanto nuestra relación con los gatos como la esperanza y calidad de vida de éstos. Al no tener obligatoriamente que salir al exterior, evitaban los innumerables peligros que allí les aguardan (contagio de enfermedades, atropellos, accidentes por caídas, delincuentes maltratadores de animales, etc)

Como gatera, cuando limpio los areneros de mis gatos, doy gracias al Señor Lowe´s y la Señora Draper, ya que gracias a ellos, podemos disfrutar de una vida con gatos con un nivel de higiene impensable hace apenas 70 años.

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Espero que te haya gustado, de ser así agradeceré eternamente un Me gusta de corazón, y si alguna vez has utilizado la arena Kitty Litter o quieres comentar cualquier cosa sobre el apasionante mundo de quitar cacas y pises felinos, te invito a que participes en la comunidad de Revolución Felina dejando un comentario.

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